Con dirección de Diana Uscanga y texto de Adrián Madrigal, la obra combina humor, sensibilidad y profundas preguntas existenciales para conectar con cualquier espectador.
Por Rodrigo Pujol Del Toro ([email protected])
¿Qué tienen los domingos que despiertan la nostalgia, las dudas y esas preguntas que solemos aplazar durante toda la semana? Esa inquietud se convierte en el punto de partida de Cosas que pienso los domingos, un unipersonal escrito por Adrián Madrigal, dirigido por Diana Uscanga e interpretado por Juan Manuel Vergara, quien enfrenta por primera vez el reto de sostener en solitario una historia que transita entre la comedia, la melancolía y la introspección.

La puesta en escena, que se presenta todos los domingos de julio en el Foro Sylvia Pasquel, sigue la historia de Domingo Sánchez González, un joven escritor convencido de que las palabras pueden transformar a las personas. Sin embargo, conforme la realidad pone a prueba sus ideales, el personaje comienza a cuestionarse por qué tantas personas experimentan una sensación de vacío justamente al finalizar el fin de semana.
“Domingo entiende el mundo a través de la escritura. Cree que con canciones, textos o historias puede cambiar la mentalidad de las personas, pero conforme se enfrenta a la realidad comienza a preguntarse por qué tanta gente siente melancolía los domingos“, explica Vergara durante la entrevista.
Más allá de la nostalgia, la obra aborda con sensibilidad temas como la depresión, el suicidio y la necesidad de aprender a escuchar nuestras emociones sin prejuicios. Para el actor, uno de los grandes aprendizajes del montaje fue comprender que incluso aquellas emociones consideradas negativas tienen una función.
“La tristeza y la melancolía también nos están diciendo algo. Hay algo que necesitas apreciar más o algo en lo que debes poner mayor atención. No hay que huir de las emociones que catalogamos como negativas; hay que escucharlas“, afirma.
Un debut que llega en el momento indicado
Cosas que pienso los domingos representa además un momento muy especial en la carrera del actor. Se trata de su primer monólogo y de un sueño que, casi de manera simbólica, logró cumplir justo al llegar a los 27 años.
Vergara recuerda que cuando estudiaba actuación se fijó como meta protagonizar una obra de teatro antes de cumplir esa edad. El estreno llegó apenas una semana después de su cumpleaños.
“Antes pensaba que actuar era demostrar que podía llorar o sentir. Hoy entiendo que lo importante es contar una historia; la emoción es consecuencia del mensaje“, comparte.
Diana Uscanga y una dirección basada en el error
El proceso creativo estuvo marcado por la metodología de Diana Uscanga, quien impulsó al actor a construir al personaje desde la escritura.
Como Domingo es escritor, los ensayos incluyeron la elaboración de poemas, cuentos y textos personales para comprender su manera de mirar el mundo.
“Diana trabaja a partir del error. Nos permitía equivocarnos de forma consciente para entender por qué algo no funcionaba y, desde ahí, encontrar el acierto“, recuerda.
Una conversación con el espectador
Aunque se trata de un drama con importantes reflexiones, la obra inicia desde la comedia. Esa decisión busca romper la distancia entre actor y público para conducirlos, poco a poco, hacia temas más profundos.
Vergara define la propuesta como una combinación entre un espectáculo de stand up y una puesta de teatro independiente, donde la interacción con los asistentes modifica cada función.
“Quiero que la gente salga en paz. A veces creemos que existe una fórmula para ser felices, cuando en realidad la felicidad está en los pequeños momentos de todos los días“, concluye.
Cosas que pienso los domingos se presenta del 5 al 26 de julio, todos los domingos a las 16:00 horas, en el Foro Sylvia Pasquel, ubicado en Juan Escutia 96, colonia Condesa.


