Según un estudio de WeWork y Michael Page, el 37% de los colaboradores identifica los espacios abiertos y ruidosos como su principal dificultad al trabajar de forma presencial, mientras que el 56.9% prefiere el modelo híbrido.
Por: Rodrigo Pujol Del Toro ([email protected])
Con el cierre del periodo vacacional de verano, miles de empresas en México reanudan actividades con el objetivo de reorganizar pendientes y acelerar proyectos. Sin embargo, el desafío actual va mucho más allá de simplemente obligar al personal a regresar a su asiento: el verdadero reto radica en ofrecer entornos físicos que realmente favorezcan la concentración, la colaboración y una ejecución eficiente de las tareas.
De acuerdo con el estudio La Experiencia Laboral 2026 en México, realizado conjuntamente por WeWork y Michael Page, el 63.54% de los trabajadores bajo esquemas híbridos prefiere realizar sus tareas de alta concentración fuera de la oficina central, ya sea trabajando desde casa o en espacios alternativos como coworkings.
El problema del ruido y los espacios abiertos
Uno de los hallazgos más reveladores del informe apunta directamente al diseño de las oficinas: 37% de los colaboradores señala que la mayor dificultad al trabajar desde la oficina son los espacios abiertos y ruidosos. Esta problemática se agrava de forma notable, subiendo hasta un 44%, en aquellas compañías que decidieron reducir el tamaño de sus instalaciones.
Estos datos ponen de manifiesto un cambio radical en la percepción del espacio de trabajo. Hoy en día, la oficina ya no debe ser un sitio destinado únicamente a cumplir con una jornada estática, sino un ecosistema versátil que facilite la colaboración y las reuniones estratégicas, ofreciendo al mismo tiempo rincones silenciosos para las labores que exigen enfoque individual.
“La conversación sobre la oficina ya no debería centrarse únicamente en dónde trabajan las personas, sino en qué condiciones pueden hacer mejor su trabajo. Después de vacaciones, cuando los equipos regresan con nuevos proyectos y pendientes acumulados, contar con espacios diseñados para distintos tipos de actividades puede marcar una diferencia en productividad, colaboración y agilidad”, señaló Claudio Hidalgo, presidente de WeWork Latinoamérica.
El modelo híbrido como estándar preferido
Esta transformación en las dinámicas laborales se alinea directamente con las expectativas del talento: el 56.9% de los profesionales considera que el modelo híbrido es el esquema ideal de trabajo. Los principales motores de esta preferencia son la reducción de tiempos de traslado, un mejor balance entre la vida personal y la profesional, y la capacidad de gestionar de manera más autónoma la propia productividad.
Para las organizaciones, el panorama representa una oportunidad dorada para redefinir el propósito de sus instalaciones físicas. El éxito ya no se mide bajo la métrica tradicional de la asistencia obligatoria, sino en la capacidad de crear experiencias que impulsen la cultura organizacional y generen resultados concretos durante los días presenciales.
“El trabajo híbrido no busca reemplazar la oficina, sino darle un propósito más estratégico. Las empresas más competitivas están diseñando espacios que responden a distintas formas de trabajar: desde reuniones de alto impacto hasta momentos de concentración individual”, agregó Hidalgo.
Flexibilidad para enfrentar los nuevos retos
Ante este escenario, soluciones como los espacios de trabajo flexibles de WeWork permiten a las empresas adaptar su operación y optimizar el tiempo compartido de sus equipos. Con esquemas híbridos plenamente consolidados, el éxito empresarial tras el periodo vacacional dependerá de ofrecer entornos inteligentes que inspiren, reduzcan la fricción del ruido diario y potencien el desempeño de los colaboradores durante todo el año.
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