La nueva economía de la obesidad: medicamentos, cirugía y una batalla médica que México todavía no logra ganar

Después de casi cuatro décadas atendiendo pacientes, el Dr. David Montalvo sostiene que el verdadero cambio no está únicamente en las nuevas inyecciones para perder peso, sino en reconocer la obesidad como una enfermedad crónica que impacta al sistema de salud, la productividad y la calidad de vida.

Por: Rodrigo Pujol Del Toro ([email protected])

La obesidad dejó de ser solamente una preocupación relacionada con la imagen corporal. Se convirtió en uno de los grandes desafíos médicos y económicos de las sociedades modernas.

En paralelo, apareció una industria completamente nueva alrededor de su tratamiento: medicamentos innovadores, clínicas especializadas, cirugía metabólica, nutrición, tecnología médica y una creciente demanda de soluciones capaces de atender a millones de personas que han intentado perder peso durante años.

En el centro de esta transformación se encuentran los nuevos medicamentos basados en GLP-1 y GIP, que modificaron radicalmente las expectativas sobre el tratamiento de la obesidad.

Pero para el Dr. David Alberto de José Montalvo Castro, médico bariatra con más de 39 años de experiencia, la verdadera revolución no consiste únicamente en contar con mejores medicamentos.Consiste en cambiar la manera en que se entiende la enfermedad.

Montalvo ha ocupado la presidencia del Consejo Mexicano de Médicos Bariatras, de la Asociación Mexicana para el Estudio de la Obesidad y Trastornos Alimentarios y del Colegio Mexicano de Bariatría.

Desde esa perspectiva, observa una paradoja: nunca había existido tanta información, tantos tratamientos y tantas opciones para combatir el exceso de peso, y al mismo tiempo la obesidad continúa representando un enorme desafío sanitario.“La bariatría es una especialidad médica que es un área indispensable, desde mi punto de vista, para poder limitar o controlar enfermedades catastróficas en México y en América Latina”, afirma.

De la dieta milagro al medicamento de alta demanda

Durante décadas, la estrategia dominante para perder peso estuvo relacionada con dietas restrictivas.

El propio Montalvo recuerda que hace 20 o 30 años el enfoque consistía principalmente en dietas bajas en calorías, que en muchos casos provocaban hambre y dificultaban la adherencia.De ahí surgieron diferentes generaciones de medicamentos para controlar el apetito.

Hoy, sin embargo, la conversación es distinta.

Los tratamientos GLP-1 han demostrado ser capaces de producir reducciones importantes de peso en pacientes seleccionados y también tienen efectos metabólicos relevantes. La OMS reconoce actualmente a liraglutida, semaglutida y tirzepatida dentro de sus recomendaciones para el tratamiento prolongado de la obesidad en adultos, aunque con una recomendación condicionada debido a aspectos como la evidencia de largo plazo, los costos y el acceso.

El mercado, entretanto, creció mucho más rápido que la educación del consumidor.

Cuando la innovación médica se convierte en fenómeno de consumo

El problema aparece cuando una innovación terapéutica comienza a percibirse como un producto de consumo.Montalvo alerta precisamente sobre ese fenómeno.“Desafortunadamente la falta de información de la gente hace que los utilicen de manera inadecuada”, señala.

En su experiencia, la facilidad para conseguir determinados medicamentos ha abierto una puerta peligrosa: pacientes que los utilizan sin evaluación clínica, recomendaciones realizadas fuera del ámbito adecuado y tratamientos impulsados por redes sociales.

La OMS también ha advertido sobre la proliferación de productos falsificados o de calidad inferior vinculados a la creciente demanda mundial de terapias GLP-1 y señala la importancia de la prescripción por profesionales cualificados y de una distribución regulada.

La ecuación es sencilla: cuando crece exponencialmente la demanda de un tratamiento, también aumenta el riesgo de que aparezcan mercados paralelos y usos incorrectos.

El nuevo modelo no es medicamento contra dieta

Uno de los errores más comunes consiste en plantear la discusión como una competencia entre medicamentos y hábitos. Montalvo rechaza esa idea.“El sueño de muchos pacientes es: me pongo la inyección y ya no tengo que hacer dieta. Ya puedo comer lo que yo quiera. Y eso es un error”, afirma.

La OMS coincide: los medicamentos GLP-1 no deben sustituir los programas de alimentación saludable y actividad física, sino integrarse dentro de un tratamiento integral.

Esto cambia también el modelo de atención.El medicamento deja de ser el producto final y se convierte en una herramienta dentro de un proceso que puede involucrar al bariatra, nutriólogo, psicólogo, endocrinólogo, especialistas en actividad física y, cuando corresponde, al cirujano.

La variable que puede cambiarlo todo: el músculo

Para Montalvo, la pérdida de peso no debe evaluarse exclusivamente con la báscula.Uno de los riesgos que observa es la reducción de masa muscular durante tratamientos para perder peso.“La dieta tiene que tener un buen porcentaje de proteína para que haya de dónde tomar para conservar la musculatura”, explica.

Desde una perspectiva de salud pública, esta discusión es particularmente relevante porque el envejecimiento poblacional hará cada vez más importante preservar fuerza y funcionalidad.El objetivo de un tratamiento exitoso, por tanto, no debería ser simplemente pesar menos, sino tener menos grasa, conservar músculo y mejorar los indicadores metabólicos.

El costo de no tratar la obesidad

Aquí aparece una dimensión que va más allá de la medicina.La obesidad tiene consecuencias acumulativas.

Diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, accidente cerebrovascular, hígado graso, apnea del sueño y enfermedad renal están entre los problemas asociados con el exceso de peso.Esto significa que el costo económico no está únicamente en comprar un medicamento o realizar una cirugía.

Está también en el costo futuro de las enfermedades que aparecen cuando la obesidad no se atiende.Montalvo lo expresa de manera contundente:“La solución es tratar a la obesidad como un problema serio de salud”.

La economía de la prevención

Desde esta perspectiva, tratar la obesidad puede convertirse en una estrategia preventiva frente a enfermedades de mayor costo.

Una persona que logra reducir sus riesgos metabólicos puede disminuir la probabilidad de desarrollar complicaciones que requieren atención médica continua.

El propio especialista señala que el objetivo no debería ser simplemente modificar la apariencia física, sino evitar consecuencias como diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Por eso, el crecimiento de la bariatría puede entenderse también como parte de una transformación más amplia de la medicina: pasar de tratar las consecuencias a intervenir antes de que aparezcan complicaciones mayores.

¿Medicamento o cirugía?

La conversación tampoco termina con los medicamentos.La cirugía bariátrica continúa teniendo un lugar para determinados pacientes.Montalvo explica que la selección debe realizarse con criterios médicos y psicológicos, y que una intervención quirúrgica implica cambios permanentes.

“Una vez hecha la cirugía bariátrica no hay vuelta atrás y esos cambios van a ser para el resto de su vida”, advierte.El punto resulta fundamental: la cirugía tampoco elimina la necesidad de cambiar hábitos.

El paciente debe asumir que después del procedimiento tendrá que mantener una alimentación adecuada durante toda su vida.

El problema del paciente que espera hasta el último momento

Existe además una dimensión cultural.Montalvo describe un comportamiento frecuente: personas que intentan solucionar en semanas lo que construyeron durante años.

“Hay que tengo la boda, entonces un mes antes quiero bajar o tienen las vacaciones y en un mes quieren bajar lo que subieron en 10 años”, relata durante la entrevista.Ese comportamiento ayuda a explicar por qué los productos milagro y las soluciones rápidas encuentran un mercado tan fértil.

La demanda no siempre nace de una decisión médica. Muchas veces nace de la urgencia.Y la urgencia es terreno fértil para la automedicación.

El verdadero indicador no es solamente el peso

Uno de los planteamientos más relevantes de la entrevista es la diferencia entre peso corporal y composición corporal.“El exceso de grasa es lo que mata a la persona, no el exceso de kilos”, sostiene Montalvo.

Esto obliga a replantear cómo medimos el éxito.Una persona puede perder diez kilos, pero si una proporción importante corresponde a músculo, el resultado no necesariamente representa la mejor evolución.

En cambio, alguien puede experimentar una transformación metabólica importante aunque la báscula no muestre un cambio espectacular.Por eso, el tratamiento moderno de la obesidad exige una visión más amplia.

El hígado también puede ser una señal

Montalvo señala otro problema que suele pasar desapercibido: la acumulación de grasa en el hígado.Una persona puede tener sobrepeso durante años sin considerarse clínicamente obesa y aun así desarrollar complicaciones metabólicas.

La enfermedad del hígado graso está reconocida como una de las consecuencias asociadas con el exceso de peso.La recomendación fundamental es no esperar a que aparezcan síntomas graves para buscar atención.

La gran transformación: dejar de pensar que todo es fuerza de voluntad

Quizá el cambio más importante que está viviendo la bariatría no sea farmacológico.Es conceptual.Durante décadas, la obesidad fue interpretada muchas veces como un problema individual: comer menos, hacer más ejercicio y tener suficiente voluntad.

Hoy, la medicina la entiende como una enfermedad compleja y crónica en la que intervienen múltiples factores.La OMS define actualmente la obesidad como una enfermedad crónica y recidivante y reconoce que los tratamientos farmacológicos pueden formar parte de su manejo a largo plazo.

Montalvo coincide en que el problema debe ser abordado con seriedad.“Los pacientes tienen que aprender también a entender que la obesidad es una enfermedad y que hay que tratarla con seriedad”, afirma.

El próximo gran desafío no será encontrar una nueva inyección

La industria farmacéutica probablemente seguirá desarrollando medicamentos más eficaces para combatir la obesidad.

Pero el desafío médico será otro: lograr que esas herramientas se utilicen correctamente y que formen parte de tratamientos sostenibles.

Porque si el paciente utiliza un medicamento, pierde peso, recupera el peso al suspenderlo y vuelve al mismo estilo de vida, el problema no desapareció.

La revolución de los GLP-1 puede ser histórica, pero no convierte a la obesidad en un problema sencillo.La verdadera transformación será conseguir que medicamentos, nutrición, actividad física, salud mental y seguimiento médico trabajen juntos.

Y, sobre todo, que la sociedad deje de preguntarse únicamente “¿cuánto pesa?” para empezar a preguntar:¿Cuánta grasa tiene? ¿Cuánto músculo conserva? ¿Cómo están su glucosa, presión, hígado, sueño y corazón?

Porque el futuro de la bariatría no parece estar en encontrar una fórmula mágica para bajar de peso.Está en conseguir algo mucho más difícil: que las personas puedan perder grasa, conservar salud y sostener el resultado durante toda su vida.

Con una trayectoria enfocada en el tratamiento integral de la obesidad y la medicina bariátrica, el Dr. David Montalvo, también especialista en Medicina Cannábica, continúa promoviendo una visión de la salud basada en el diagnóstico, el acompañamiento médico y la transformación sostenible de los hábitos. Para conocer más sobre su práctica y servicios, visite drdavidmontalvobariatra.com, comuníquese a los teléfonos 55 5524 1010 y 55 5524 0664, o escriba a [email protected] y [email protected]. También puede seguirlo en redes sociales como @drdavidmontalvo.

#NómadaCapital #Bariatría #Obesidad #GLP1 #Salud #InnovaciónMédica #FinanzasDeLaSalud #Wellness #México

Nota editorial: Los medicamentos para tratar la obesidad requieren valoración y seguimiento de un profesional de la salud. Los artículos anteriores son piezas periodísticas basadas en la entrevista y en fuentes médicas de referencia; no sustituyen una consulta médica.

Zeen Subscribe
A customizable subscription slide-in box to promote your newsletter
[mc4wp_form id="314"]