El sistema endocannabinoide abre una nueva conversación sobre salud, innovación y tratamientos personalizados. El Dr. David Montalvo plantea que el futuro no está en fumar cannabis, sino en comprender sus moléculas, controlar las dosis y desarrollar aplicaciones clínicas con mayor precisión.
Por: Rodrigo Pujol Del Toro ([email protected])
La medicina atraviesa una transformación silenciosa: cada vez más tratamientos buscan dejar atrás la lógica de una solución idéntica para todos los pacientes y avanzar hacia intervenciones que consideren las características específicas de cada organismo.
En ese escenario aparece una disciplina que durante años estuvo rodeada de polémica: la medicina cannábica.
El debate, sin embargo, está cambiando.Ya no se trata únicamente de hablar de cannabis como una planta asociada al consumo recreativo, sino de estudiar sus componentes, sus mecanismos de acción y su interacción con los sistemas biológicos humanos.
El Dr. David Montalvo, médico bariatra y especialista en Medicina Cannábica, considera que uno de los conceptos fundamentales para entender esta evolución es el sistema endocannabinoide.“El sistema endocannabinoide es un sistema de receptores que están prácticamente por todo, casi por todo el cuerpo.”
La explicación es particularmente relevante porque desmonta una idea común: que el organismo responde al cannabis simplemente porque “está diseñado para recibir marihuana”. La realidad es mucho más compleja.
El cannabis no creó el sistema endocannabinoide
De acuerdo con la explicación del especialista, el cuerpo humano produce naturalmente moléculas capaces de interactuar con estos receptores.
Una de ellas es la anandamida.Cuando investigadores estudiaron el THC —uno de los principales cannabinoides de la planta— descubrieron que podía interactuar con receptores existentes en el organismo.
La pregunta fue inmediata: ¿por qué tendría el cuerpo humano receptores para una planta?La respuesta, explica Montalvo, fue que esos receptores no evolucionaron para responder específicamente al cannabis.“Esos receptores no eran para la marihuana, eran para las propias sustancias que producía el cuerpo humano.”
La cannabis, en otras palabras, contiene moléculas que pueden interactuar con un sistema biológico que ya existe en nuestro organismo.Esta relación constituye una de las bases sobre las que se desarrolla la investigación alrededor de los cannabinoides.
De la planta al laboratorio
Aquí aparece uno de los mayores desafíos de la industria: transformar una planta con cientos de compuestos en productos capaces de ofrecer consistencia, trazabilidad y dosificación.
El Dr. Montalvo cuestiona el crecimiento de productos comercializados informalmente como CBD o cannabis medicinal cuando el consumidor no puede saber con precisión qué contienen.“No sabes si la marihuana que van a usar recibió rociado de herbicidas.”

Y existe otro problema: la concentración.Una preparación artesanal puede contener cantidades variables de CBD, THC u otros componentes, dificultando saber qué dosis está recibiendo realmente una persona.
Por ello, el especialista plantea la necesidad de avanzar hacia productos estandarizados y procesos más rigurosos.Su formación previa en la industria farmacéutica, explica, le permitió incorporar instrumentos para pesar cantidades en miligramos y controlar diferentes variables durante la elaboración de sus preparados.
“Tengo las básculas que miden por miligramos la cantidad que voy a utilizar de cada planta.”Desde una perspectiva de innovación médica, este punto es fundamental: la medicina personalizada necesita mediciones precisas.
La dosis también es tecnología
Una de las ideas más interesantes de la conversación con Montalvo es que la vía de administración puede cambiar completamente la experiencia farmacológica.
No es lo mismo fumar que administrar una preparación sublingual, ingerir un producto o utilizar una formulación tópica.Cuando el cannabis es fumado, explica el especialista, el principio activo llega rápidamente al torrente sanguíneo, pero no existe el mismo nivel de control sobre la cantidad administrada.
En cambio, una formulación dosificada puede establecer una cantidad determinada de cannabinoides por gota.“Si es en gotas, sí sabemos que en tantas gotas hay tantos miligramos.”
El especialista señala además que una preparación ingerida atraviesa el sistema digestivo y posteriormente el hígado, mientras que una administración sublingual sigue una ruta diferente.
“En gotas sublinguales el efecto es razonablemente rápido, razonablemente duradero.”Esto abre una discusión que trasciende a la cannabis: el futuro de la medicina no depende solamente de descubrir nuevas moléculas, sino de encontrar la forma adecuada de administrarlas.
THC versus CBD: una conversación que necesita matices
El mercado ha convertido al CBD en la cara más conocida de la cannabis medicinal, en buena medida porque no tiene los efectos psicoactivos característicos del THC.
Pero Montalvo sostiene que reducir la medicina cannábica exclusivamente al CBD limita la conversación.“Los dos tienen efectos terapéuticos, los dos.”
Según su perspectiva, determinadas combinaciones de THC y CBD pueden ofrecer mejores resultados terapéuticos que utilizar únicamente CBD.
Esta es precisamente una de las áreas que requiere mayor precisión científica: no todos los cannabinoides tienen el mismo mecanismo, ni todas las personas responden de la misma manera, ni todas las enfermedades tienen la misma evidencia clínica disponible.Por eso, el especialista insiste en la importancia de la dosificación y del acompañamiento médico.
Una industria que necesita regulación
El crecimiento de la medicina cannábica también plantea un desafío para las autoridades.Montalvo considera que México todavía tiene pendiente avanzar hacia un marco que permita mayor investigación, formación profesional y estandarización.
En su opinión, la falta de claridad puede tener un efecto paradójico: en lugar de eliminar el mercado informal, puede empujar a pacientes interesados hacia productos de procedencia incierta.
La consecuencia es un círculo difícil de romper.
Más regulación puede generar productos más estandarizados.
Productos más estandarizados pueden generar mayor confianza.
Y mayor confianza puede permitir que la investigación clínica avance con mejores herramientas.
Cuando la experiencia clínica desafía los prejuicios
El médico reconoce que incluso dentro de la comunidad médica existe escepticismo.
Y cuenta una experiencia que considera particularmente significativa: su propio hermano, médico cirujano y especialista en cirugía pediátrica, inicialmente mantuvo distancia frente a su trabajo con cannabis.
La situación cambió cuando la esposa de su hermano, quien padece fibromialgia, utilizó uno de los preparados.
Montalvo relata que la experiencia terminó modificando la percepción de su hermano.“Y entonces, cuando ya viene la evidencia, no les queda más remedio, porque esto no es magia, es ciencia.”

La frase resume buena parte de la discusión actual.El reto de la medicina cannábica no debería ser demostrar que el cannabis es una solución universal —no lo es—, sino determinar en qué enfermedades, para qué pacientes, con qué cannabinoide, en qué dosis y bajo qué condiciones puede resultar clínicamente útil.
El verdadero reto: separar innovación de moda
En un mercado donde cada vez aparecen más productos relacionados con CBD, THC y cannabis, el consumidor enfrenta un desafío adicional: distinguir entre una propuesta médica seria y una tendencia comercial.
Para Montalvo, el futuro debe pasar por la profesionalización.
Formación.
Investigación.
Control de calidad.
Dosificación.
Seguimiento.
Y, sobre todo, evaluación médica.
La medicina cannábica podría formar parte de una transformación más amplia de la medicina hacia tratamientos cada vez más personalizados, pero para que eso ocurra será necesario superar tanto el prejuicio como la exageración.Ni demonizar la planta ni convertirla en una cura milagrosa.
Investigarla. Medirla. Comprenderla.
Ese parece ser el camino que propone el especialista.
Una trayectoria entre Bariatría y Medicina Cannábica
El Dr. David Montalvo cuenta con más de 39 años de experiencia en Bariatría y ha ocupado cargos como presidente del Consejo Mexicano de Médicos Bariatras, de la Asociación Mexicana para el Estudio de la Obesidad y Trastornos Alimentarios y del Colegio Mexicano de Bariatría.
Además, cuenta con formación especializada en Medicina Cannábica y un diplomado internacional en aplicaciones clínicas de esta disciplina, además de participar como docente en cursos y talleres relacionados con medicinas tradicionales y complementarias.

Información y contacto
Para conocer más sobre el trabajo del Dr. David Montalvo, Médico Bariatra y especialista en Medicina Cannábica, así como sus servicios y trayectoria, se puede consultar drdavidmontalvobariatra.com. También es posible solicitar información en los teléfonos 55 5524 1010 y 55 5524 0664, o mediante los correos [email protected] y [email protected]. En redes sociales, el especialista se encuentra como @drdavidmontalvo.


