La actriz tijuanense habla sobre identidad, amor y empatía en una de las películas mexicanas más comentadas del FICG
Por: Rodrigo Pujol Del Toro
La actriz tijuanense Ruth Ramos vuelve a colocarse en el centro de una historia emocionalmente desafiante con “Soy Mario”, la nueva película de la directora Sharon Kleinberg que fue presentada en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara y que rápidamente se convirtió en una de las producciones mexicanas más comentadas del certamen.

La cinta aborda la historia de Mario, un hombre trans que trabaja como taxista y cuya vida cambia drásticamente tras descubrir que está embarazado, detonando preguntas sobre masculinidad, identidad, deseo y aceptación personal.
En entrevista, Ruth Ramos explicó que uno de los elementos que más la impactó del proyecto fue la forma en que la película aborda las experiencias trans desde la esperanza y no únicamente desde el dolor.
“Hay muchas historias sobre identidades trans que están muy recargadas del sufrimiento. Me pareció importante que Sharon quisiera contar esta historia desde el amor y desde otros posibles finales”, compartió la actriz.
Dentro de la película, Ramos interpreta a Jessica, una joven que aparece inesperadamente en la vida de Mario y que termina confrontándolo emocionalmente sobre su deseo de convertirse en padre y sobre la posibilidad de volver a amar.
“Jessica le muestra que todavía puede abrir el corazón y sentirse querido, porque el universo de Mario es bastante hostil y muy escondido”, explicó.
La actriz destacó además la sensibilidad con la que Sharon Kleinberg dirigió el proyecto y el ambiente de acompañamiento que construyó durante el rodaje, especialmente tratándose de la primera película del protagonista Oustin de León.
“Trabajamos mucho desde la improvisación y desde el cuidado emocional. Sharon, al ser actriz también, tiene una mirada muy particular para acompañar a quienes estamos frente a cámara”, señaló.
El filme también explora las distintas formas de masculinidad dentro de contextos profundamente machistas, particularmente a través del mundo de los taxistas y de las relaciones familiares de Mario.
Para Ruth Ramos, ese tipo de historias son precisamente las que más la atraen como actriz.“Me interesa remover aquello de lo que no se habla, lo que es más cómodo ocultar. Son temas que también atraviesan nuestra realidad como mexicanos”, afirmó.
La película tuvo una recepción positiva en Guadalajara, donde el público reaccionó con entusiasmo tanto por la temática como por la forma en que aborda el tema de la gestación trans desde la empatía y la humanidad.
Soy Mario tiene en su centro el embarazo del protagonista, pero también habla de los conflictos de un hombre trans con su entorno: hay escenas donde Mario participa de un grupo muy de hombres, el de los taxistas; otras escenas con su familia, que podría describirse como un matriarcado. El factor común es la incomodidad de no saber cómo manejarse ante él. Desde ahí me parece interesante el personaje.
“Esperamos que la gente salga con un entendimiento distinto y con más empatía. Cuando hablamos del deseo de amar o de gestar, no tendría por qué existir tanto prejuicio moral”, agregó la actriz.
Ruth Ramos, reconocida por proyectos como “La Región Salvaje”, “Fractal”, “Todo va a estar bien” y “Srta. 89”, continúa consolidándose como una de las intérpretes mexicanas más interesadas en explorar personajes emocionalmente complejos y narrativas que desafían las estructuras tradicionales.


