En el marco del Día Mundial de la RCP, la Asociación por los Corazones Infantiles destaca que actuar durante los primeros tres a cinco minutos puede duplicar o triplicar las posibilidades de supervivencia.
Por: Rodrigo Pujol Del Toro ([email protected])
Una emergencia cardíaca puede presentarse en cualquier momento y lugar: en la comodidad del hogar, en el salón de clases o durante una actividad cotidiana. Cuando una persona sufre un paro cardíaco, la rapidez en la respuesta marca la diferencia entre la vida y la muerte. Por ello, en el marco del Día Mundial de la RCP, la Asociación por los Corazones Infantiles (ACORI) hace un llamado urgente a madres, padres, docentes y cuidadores para capacitarse en técnicas de reanimación cardiopulmonar.
De acuerdo con la iniciativa internacional World Restart a Heart, la RCP iniciada de forma inmediata por quien presencia el evento puede duplicar o triplicar las probabilidades de sobrevivir. En México, la Secretaría de Salud enfatiza que aplicar reanimación y desfibrilación durante los primeros tres a cinco minutos es determinante para la atención inicial.
Cada Minuto Cuenta: ¿Qué es un Paro Cardíaco?
Un paro cardíaco ocurre cuando el corazón se detiene de manera repentina y deja de bombear sangre eficazmente hacia el cerebro y el resto del organismo. Ante esta situación, donde la víctima pierde el conocimiento y deja de respirar con normalidad, la intervención temprana es vital.
Al respecto, la Dra. María Guadalupe Jiménez Carbajal, presidenta de ACORI, señala:
“Una emergencia cardíaca puede ocurrir frente a cualquier persona. En el caso de un niño, quien esté a su lado puede ser su mamá, su papá, un maestro o un cuidador. Saber reconocer lo que está ocurriendo, pedir ayuda e iniciar RCP puede convertirse en una acción decisiva mientras llegan los servicios de emergencia.”
Protocolo de Actuación Ante una Emergencia
ACORI recomienda seguir estos pasos básicos mientras se espera la llegada de los servicios médicos profesionales:
- Comprobar respuesta: Llame al niño y verifique si reacciona o respira normalmente. Si no hay respuesta, actúe de inmediato.
- Llamar al 911: Solicite ayuda de emergencia proporcionando datos claros de su ubicación y la situación.
- Iniciar RCP: Si cuenta con capacitación, comience las compresiones y siga las instrucciones del operador de emergencias.
- Solicitar un DEA: Si hay un Desfibrilador Externo Automático disponible, pida que lo lleven y utilícelo según sus instrucciones.
- Mantener las maniobras: Continúe hasta que el paciente muestre signos de vida o llegue el personal especializado.
Cabe destacar que, mientras en adultos se recomiendan de 100 a 120 compresiones por minuto, en niñas y niños las maniobras deben adaptarse a la edad y tamaño del paciente. Por esta razón, la Dra. Fabiola López Madrigal, Directora Médica de ACORI, subraya la importancia de recibir formación específica en RCP pediátrica.
Las Escuelas como Espacios Cardioprotegidos
ACORI recuerda que las instituciones educativas juegan un papel preventivo fundamental. Contar con personal capacitado, protocolos claros, simulacros periódicos y acceso a un DEA transforma a las escuelas en entornos más seguros frente a situaciones críticas.
Aprender reanimación cardiopulmonar toma apenas unas horas, pero aplicarla a tiempo convierte a cualquier persona cercana en el primer eslabón para salvar una vida infantil.
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